domingo, 16 de enero de 2011

El paraiso de las prepago

Bogotá se está convirtiendo en uno de los destinos favoritos para el llamado turismo sexual en Colombia. Aunque al principio los capitalinos creyeron que el problema era solamente de Cartagena, Medellín y Pereira, en los últimos años conseguir prostitutas o las mal llamadas prepago en la capital de la República es cada vez más fácil.

Más allá de la zona de tolerancia del centro de Bogotá ubicada entre las calles 22 y 26 con avenida Caracas, las prostitución está en todas partes, desde las zonas más populares en las localidades más marginadas hasta las partes más costosas y que son los favoritos de los extranjeros que vienen a la capital de visita como el Parque e la 93, la zona T y Chapinero.

Allí aquellas mujeres de voluptuosos pechos y grandes traseros asisten a los bares de moda, los restaurantes más finos, a la búsqueda de algunos que pagando en dólares y euros quieran pasar con ellas unas horas de compañia y de placer.

Son las 10 de la noche de un sábado cualquiera en la capital de la República. En su centro histórico un silencio hipnotizador se ha apoderado del lugar, solamente se ve interrumpido por algunos ruidos de los carros y uno que otro grito de un borracho que empezó a tomar desde muy temprano.

En el hotel Tequendama, uno de los más emblematicos de la ciudad, todo parece estar en normalidad. Los vendedores ambulantes que siempre están en sus afueras tratan de vender algo en esa fría y silenciosa noche a los pocos transebuntes que por allí transitan y a los celedores que tienen que cuidar esos grandes edificios donde se mueven importantes negocios entre semana.

En una carrera séptima parece casi desierta a comparación de los constantes trancones que se registran entre semana, unos grupos de personas se empiezan a aglomerar en el parqueadero del Hotel, se destacan algunos extranjeros, mujeres ligeras de ropa a quienes no les parece incomodar el intenso frío y unos hombres con pintas un poco extrañas para la idionsicracia bogotana.





lunes, 15 de noviembre de 2010

25 años buscando la verdad

Enrique Rodríguez, padre de Carlos Augusto Rodríguez murió en una nubaada tarde de domingo. A sus 89 años un paro cardíaco se lo llevó de este mundo sin hallar respuesta a una pregunta que lo agobió por 25 años: "¿Dónde está mi hijo?"

Su hijo, Carlos Augusto, adminstrador de la cafetería del Palacio, quien hace 25 años administraba el restaurante-cafetería del Palacio de Justicia, entró a su trabajo en la mañana del seis de noviembre de 1985 y desde entonces nunca más se volvió a tener noticia alguna de él.
Pocos minutos después de que infgresara al edificio un comando del M-19 conformado por 30 guerrilleros se tomó el Palacio. Todo fue caos, el Ejército respondió con una acción militar caracterizada principalmente por los disparon con rockets al edificio donde permanecían más de 150 rehenes.
Adentro 30 guerrilleros en el desarrollo de un plna sinsentido y cartente de lógica militar disparaban inequivocamente contra todo lo que se moviera afuera del Palacio. Producto de ese cruce de disparos murieron dos transeuntes que intentaban escapar en lo que ya se había convertido un campo de batalla.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Twitter unido por la seguridad de Luis Carlos Cervantes

El pasado 4 de septiembre, el twittero @solano (Victor Solano, reconocido analista de medios) denunció las constantes amenazas que había recibido el periodista Luis Carlos Cervantes, corresponsal de TeleAntioquia Noticias en el municipio de Tarazá (Bajo Cauca).

Según la denuncia, Cervantes habia recibido a su celular una serie de mensajes en los que lo trataban de "sapo" y que luego se incrementaron al punto en que el viernes 3 de septiembre recibió una amenaza en la que le daban 72 horas para que abandone la zona "o de lo contario me matarían a mí, a mi familia y a mis colaboradores".

En esos momentos, Cervantes señaló que la denuncia ya había sido presentada ante la Sijín y la Fiscalía, sin embargo el comunicador aclaró que no había recibido respuesta ni protección por parte de las autoridades. La Asociación de Periodistas de Antioquia (APA) había alertado una semana antes sobre las amenazas en su contra y emitido una alerta "sobre las vulnerables condiciones de (su) seguridad".

Asimismo la junta directiva de la Asociación lanzó un llamado para "la garantizar la vida de Luis Carlos y su familia". En el misiva le pediía a la Fiscalía que "esclareciera los hechos y no sea un caso más que quede en la impunidad". Por su parte, la Federeación Colombiana de Periodistas anunció -después de conocer la denuncia por twitter- que le presentaría al Comité de Evaluación de Riesgos del Ministerio del Interior para que éste dispusiera medidas de seguridad para el comunicador y su familia.

Desde las seis de la tarde de ese sábado, después de la denuncia presentada por @solano en la red social una avalancha de mensajes de apoyo se tomó a la red social. Gente del común empezó a exigir la protección para el comunicador y en una rápida cadena de mensajes bajo el título de #Taraza cientos de twiteros empezaron a enviarle un mensaje de solidaridad al periodista y una petición al gobernador de Antioquia y al secretario de Gobierno del departamento por sus cuentas en twitter.

Poco tiempo después reconocidos periodistas como Jorge Hernán Peláez, Daniel Coronell, Vladdo, entre otros, anunciaron la divulgación de la noticia. Así como la forma de contactar a los altos funcionarios del departamento para hacerles saber lo acontecido y exigirles el fortalecimiento de la seguridad del periodista quien -según @solano que pudo comunicarse con él- permanecía encerrado en su casa con su esposa e hijo de cuatro años.

La agencia de noticias Colprensa realizó una artículo reproducido por la mayoría de los diarios regionales en los que alertaba la situación del periodista y la poca -casi nula- protección que había recibido. Peródicos de las diversas regiones como Vanguardia Liberal, El País de Cali, la Tarde, entre otros, acogieron como propia la denuncia -como se debe hacer en estos caso- y la difundieron tanto en sus páginas web como en la edición impresa.

Vale la pena resaltar que @solano quien tuvo comunicación con Cervante en la noche del sábado reveló que el comunicador había expresado tener dudas acerca del origen de las amenazas y dudaba que estas vinieran de "los grupos armados ilegales que están aquí (en Tarazá)".