El jugador brasileño se presentó en el Santiago Bernabeu frente a 40 mil aficionados que gritaban su nombre y con pancartas en las que le demostraban desde ya su cariño. Por su parte los otros miles de periodistas enviados desde todas las partes del mundo no se querían perder ningún momento de la presentación del jugador.
Y es que pese a que Florentino ahorró en el show mediatico y no fue comparable al despliegue que tuvieron en su tiempo Ronaldo, Zidane y Beckham, el mensaje que llevaba el ex jugador del Milan era claro "han vuelto los galácticos al Real Madrid. Él es el primero, luego seguirá Cristiano y después, este año o los sucesivos, podrá ser cualquier otro".
El público que gritó de emoción cuando el jugador nacido en Sao Pablo mostró su camiseta con el número 8 a la espalada no vivían una fiesta igual desde hace muchos años. Ellos añoraban a los galácticos, a pesar del fracaso deportivo de esa época, los hinchas madrilistas tienen nuevamente puestas todas sus esperanzas en estas nuevas contrataciones, todavía no se recuperan de los tres títulos del Barcelona en la pasada temporada y quieren volver a ser grandes a cualquier costo.
Kaká, balón de Oro en el 2007, viene de ser campeón de la Copa Confederaciones y aspira ganar muchos títulos con la camiseta merengue. Por su parte, el próximo lunes se presentará el portugués Cristiano Ronaldo, aún dolido por la derrota en la final de la Champions contra el Barcelona también ha prometido ganarlo todo con su nuevo equipo. Los hinchas ven en estos dos jugadores a sus salvadores, aquellos seres que volverán a poner al Madrid en el lugar que se merece.
Por su parte el Madrid ya sabe qué fue lo que falló la otra vez, y los que hay ahora son los mismos que cuando entonces. No tendrían perdón si les ocurriera otra vez igual. Manuel Pellegrini es un técnico serio, que no permitirá problemas en el vestuario ni muestras elevadas de egolatría por parte de sus jugadores.
Portada del diario Marca, 31 de junio de 2009
