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miércoles, 17 de diciembre de 2008

La entrevista a David Murcia: dos caras de la moneda

La entrevista realizada al polémico David Murcia Guzmán realizada por los periodistas Juan Diego Alvira y Harold Abueta  se convirtió un verdadero golpe de opinión, al igual que fue un derechazo al hígado a los otros canales privados y una lección de periodismo. El presidente (o ex presidente, como se le quiera llamar) de DMG el cual se había convertido en un chivo expiatorio sobre todo lo malo que sucedía en el país -que el invierno, que los falsos positivos, que la guerra, que el narcotráfico- en todo estaba el pobre David Murcia involucrado, al igual que su relación con los más peligrosos narcotraficantes, miembros de grupos alzados en armas y hasta el mismo Satanás. 

Muchas veces juzgado pero nunca escuchado la entrevista realizada desde la cárcel La Picota, Murcía habló sobre su supuesta relación con paramilitares y narcotraficantes, al igual que los contactos que tuvo con personal de la Casa de Nariño como el jefe de prensa César Mauricio Velásquez y los hijos del presidente Avaro Uribe y disipó la duda que todo el mundo tenía sobre dónde está todo el dinero. 

Antes de comenzar la presentación de la entrevista, Juan Diego Alvira aclaró que Murcia Guzmán se moviliza en carro blindado incluso dentro de la cárcel La Picota por las múltiples amenazas de muerte que tiene y afirmó que el reo se siente muy arrepentido por algunos de sus actos pero que está confiado en su inocencia de los cargos de estafa y lavado de dinero y asegura que muy pronto estará fuera de la cárcel para volver a tomar las riendas de DMG.  

Murcía aseguró que el hecho de involucrarlo con grupos paramilitares y narcotraficantes como Juan Carlos Abadía 'Chupeta' solo busca "generar polémica, desprestigiarme como empresario" y agregó  "no tengo vínculos con narcotraficantes y gente al margen de la ley". También respondió que no tuvo ningún nexo comercial con Tomás y Jerónimo Uribe, los hijos del presidente de la República. 

Como hechos para resaltar de la entrevista vale señalar que en varias ocasiones busco la forma de comunicarse con el presidente Alvaro Uribe, casi siempre a través de César Mauricio Velásquez. En una dura respuesta Murcía admitió que prefiere la pena de muerte  o estar en la cárcel hasta 100 años pues "hay gente que ha matado tantas personas y no le han hecho la persecución que me han hecho a mí". A la pregunta sobre dónde está el dinero, Murcía afirmó que está invertido en las oficinas y en los bienes que a él se le incautaron. El general  

Algo que llamó la atención de los dos periodistas fue la respuesta de Murcia sobre el tema los carros y bienes que se le incautaron en Colombia y Panamá,  contestó que el “dinero a mi no me mueve mucho, ese tema de los tales lujos los hice por necesidad, los carros no eran míos ni el apartamento", sino que todo fue una forma de llegar a los inversores extranjeros y nacionales, basándose en teorías de mercadeo. 

Sobre su abogado Abelardo de la Espriella reconoció que  termino su contrato con DMG por problemas personales y por algunas amenazas que recibió pero no por las razones que han dicho los medios de comunicación. En un momento de la entrevista Murcia se molestó por las reiteradas preguntas sobre su relación con paramilitares y narcotraficantes y advirtió casi parándose de la silla “si quieren hacer amarillismo, mejor me voy". En el momento de su captura Murcía aseguró que DMG estaba avaluada en 24 billones de pesos, pero que en estos momentos hay más de 300 mil personas que invirtieron todo su dinero y hoy no tienen un peso pues la compañía está parada y afirmó que en está trabajando desde la cárcel para que la gente no siga siendo afectada.

De lo único que se arrepiente es de haber insultado al presidente Alvaro Uribe diciéndole  que era un mal papá, pero de los casos que se le imputan reconoció que es inocente y que todo es una persecución pues él es de una “familia humilde (y en un) país de monopolios, solo pueden salir en grandes negocios las familias reconocidas". En el único momento que Murcía cambió su discurso y su tono de voz se entrecortó fue cuando se le preguntó sobre la situación de su mamá y de su esposa que se encuentran prófugas de la justicia al lo cual respondió que no sabe nada de ellas, y le hizo llamado al presidente para que deje la persecución  y dice que él es el único culpable, "me parece injusto que vinculen a mi familia en este caso".

En la conclusión de la entrevista habló sobre la huelga de hambre que va a realizar en los próximos días como rechazo a la forma en que fue capturado y tratado por el gobierno, al mismo tiempo le hizo un nuevo llamado al primer mandatario para realizar una especie de consejo comunal en el que también estén presentes las personas asociadas con la empresa. Por último aseguró que la relación de altos mandos del gobierno, el ejército y demás instancias del poder y con una contundente frase afirmó que "a su debido tiempo se va a saber".  

La otra entrevista

Fiel a su estilo amarillista y atrabiliario la periodista Claudia Gurisatti también entrevisto a David Murcia Guzmán para el programa La Noche de RCN Televisión, pero muy diferente a las preguntas de Alvira y Abueta, el cuestionario de la reconocida comunicadora se dividió en dos partes: las preguntas de la primera parte fueron siempre buscando la opinión del cerebro de DMG sobre el presidente Alvaro Uribe: si estaba de acuerdo con la reelección, si voto por él en las elecciones de 2002 y 2006, si todavía era uribista, si lo admiraba. La segunda parte, sobre la forma en cómo creo la cuestionada empresa y cómo llegó a recolectar tanto dinero en tan poco tiempo. Es en este punto es que vale la pena analizar las preguntas de Gurisatti.

La principal crítica hacia está entrevista se debe al hecho de las múltiples interrupciones de la periodista en las largas pero necesarias respuestas de Murcía Guzmán sobre la manera en que había creado la empresa y cómo en tan poco tiempo había ganado tanto dinero. Pero cuando el cerebro de DMG respondía con todos los detalles necesarios Gurisatti lo interrumpía para realizarle contrapreguntas que no venían al caso o que fácilmente se podían dejar para después.

Murcía en varias oportunidades presentó cierto malestar por las fuertes preguntas que le hacía la periodista y también se mostró incomodo por las reiteradas acusaciones de narcotraficante, lavador de dinero y delincuente. A David Murcía se le hicieron preguntas como ¿Usted le puede jurar al país que usted no es un delincuente como un lavador de dinero?, ¿a usted el General Naranjo lo llamó el peor delincuente que el haya conocido, está de acuerdo con esta declaración?, ¿no se siente mal haber engañado a tantas personas?, ¿sus familiares (mamá y esposa) están vivos? Esta clase de cuestionamientos afectan totalmente al entrevistado y lo pueden hacer tomar diferentes posiciones y hasta decidir no participar más de la entrevista, un riesgo que no se podía correr.   

¿Por qué era tan importante dejar hablar a David Murcia Guzmán? Por dos razones principales, la primera es que era menester para la opinión pública e incluso para el gobierno saber de manera detallada la forma en que montó DMG, cómo se expandió por todo el país y la forma en que llegó a asociarse con gente de estrato 1 hasta estrato 6. Todo esto debería anotarse con muchísima atención para utilizarse en el proceso que se le levantó, pues en este sentido había muchas dudas. La segunda es que la historia de Murcia ha sido muchas veces descontextualizada por los mismos medios de comunicación y algunos miembros del gobierno – que a veces resultan ser los mismos – por lo que era más que necesario conocer la historia de primera mano y dicha por su protagonista.    

jueves, 11 de septiembre de 2008

El Fabulador colombiano

En mayo de 1998 la opinión pública estadounidense se sorprendió cuando se hizo público el caso que el joven periodista estadounidense Stephen Glass, escritor de la aclamada revista The New Republic, falsificó e inventó la mayoría de sus artículos periodísticos, los cuales gozaban de gran aceptación pues eran tan fantásticas y emocionantes que parecían ficción. La historia con que se comprobó sus múltiples mentiras se titulaba "Hack Heaven" (Paraíso de Hackers) y trataba de un hacker de 15 años que había sido contratado por una gran compañía para trabajar como consultor de seguridad después de haber entrado en su sistema informático.

Después de la publicación del artículo, el reportero Adam Penenberg de Forbes dudó sobre la veracidad de los hechos por lo que, con otros grupos de periodistas, realizo múltiples investigaciones sobre el hecho. Después de meses de investigación se descubrió que tanto la empresa Jukt Micronics, que supuestamente había contratado al joven hacker, al igual que los otros personajes que aparecían en la historia no existían. Cuando Penenberg y Forbes hicieron frente a The New Republic con estos datos, Glass alegó que había sido engañado.

Luego de recibir el informe de Penenberg, el director de New Republic, Charles Lane, comenzó sus propias investigaciones en las cuales descubrió que en el Hotel Hyatt en Bethesda, Maryland donde supuestamente el hacker se había reunido con los ejecutivos de Jukt Micronics, al igual que la sala de conferencias donde tuvo lugar la convención de hackers estaba cerrada el día en que Glass decía que el encuentro de hackers había tenido lugar. Una investigación interna concluyó que Glass también había creado un sitio web y una dirección de correo electrónico para la inexistente compañía.

Joe Galli del Comité Nacional Republicano y Davide Keene de la Unión Conservadora Americana, habían escrito ya en 1997 cartas a The New Republic acusando a Glass de inventar y tergiversar hechos, esta carta se refería especialmente al artículo "Spring Breakdown", una historia que describía borracheras, uso de drogas e inmoralidades sexuales en la Conferencia de Acción Política Conservadora. Las mismas acusasiones llegarón de la organización Educación para la Resistencia contra el Abuso de Drogas (Drug Abuse Resistance Education, D.A.R.E.) y el C.S.P.I. (Centro para la Ciencia de Interés Público).

Posteriormente después de una minuciosa investigación The New Republic determinó que 27 de las 41 historias escritas por Glass contenían material infundado o habían sido totalmente inventadas. Las revistas Rolling Stone, George and Harper's y Policy para las cuales también había escrito Glass, revisaron los artículos que éste había escrito, al final concluyeron que el material era generalmente veraz aunque no había forma de confirmarlo con las fuentes de Glass, en su mayoría anónimas.

Fue tanto el impacto del caso de Stephen Glass en la comunidad estadounidense que en 2003 se realizó la película Shaterred Glass (El Precio de la Verdad) dirigida por Billy Ray y protagonizada por Hayden Christensen (Star Wars y Jumper) y Peter Sarsgaard (Garden State y Dying Gaul).

Pero este hecho de falta de ética periodística no ha sido ajeno en Colombia. En el año 2007 la Comisión Nacional de Televisión multó al canal City TV y al periódico El Tiempo con 303 millones de pesos por la emisión de la noticia en el año 2004 de tres niños de la localidad de Ciudad Bolívar que debían comer papel periódico con aguapanela pues no tenían dinero para alimentarse.

El artículo titulado “Papel y panela para saciar el hambre” fue publicado el 20 de Agosto de 2004 en el diario El Tiempo y en la emisión del noticiero de las 8 de la noche del canal City TV por el joven periodista y reportero Juan Diego Álvira. La primera parte del artículo contenía la historia de la familia Londoño Suárez, quienes vivían en el humilde barrio Los Puentes de la localidad de Ciudad Bolívar al suroccidente de Bogotá.

En el artículo se contaba que Myriam, la madre de dos niños, debía alimentarlos con papel y agua de panela pues tanto ella como su marido estaban desempleados. Otros medios como Caracol Televisión y RCN reproducieron la noticia y de igual forma fueron al barrio Los Puentes a tratar de encontrar a la familia en cuestión, a entrevistar a los niños, a entregar mercados y a buscar a los padres de esas "criaturitas".

Tan pronto se conoció el hecho las llamadas de la gente no se hicieron esperar. En las semanas siguientes, se abrió un espacio en el programa del canal City Tv, Arriba Bogotá, y se habilitaron las líneas telefónicas a través de las cuales los ciudadanos pudieron expresar sus opiniones frente a lo ocurrido al igual para repartir ayudass. Algunos aprovecharon para criticar a las autoridades porque "prometen y prometen pero nunca cumplen", otros se ofrecieron para apadrinar a los niños de Myriam y la mayoría optó por donar mercados para la familia.

En los días siguientes, númerosos periodistas visitaron el hogar de Myriam en compañía de autoridades distritales para que constatarán la situación en la que se encuentraba no solo esa familia sino muchas más en la localidad. La noticia no solamente condolió a la ciudadanía, quien realizó numerosas donaciones, y que inclusive ameritó una reseña y un editorial en el diario El Tiempo titulado "Que Miryam no coma más papel", y también una visita del alcalde Luis Eduardo Garzón a la casa de la familia en cuestión.

Pero la noticia cayó de su propio peso pues se comprbó que la supuesta mamá resultó no siendo tal, pues los niños Londoño Suárez eran hijos de sus vecinos y luego de un análisis médico se llegó a la conclusión que nunca habían comido papel. Además, en la zona existían dos comedores comunitarios que de forma gratuita proveen de comida a la población. Los medios se silenciaron, y el diario El Tiempo con una timida columna en el Defensor del Lector, intentó subsanar el daño.

Las vidas de Glass y Álvira son muy similares, después de descubir su invención no fueron castigados sino que Alvira logró ascender posiciones dentro del canal, llegando a ser director de emisión de uno de los informativos, y próximamente se unirá al grupo de presentadores del noticiero del Canal Caracol. Por su parte Glass escribió un libro contando su historia, con lo que ganó muchísimo dinero.